domingo, 26 de febrero de 2017

'Yo los llamo los "ísimos". ¿No sabéis de quién hablo? Me explico. Más de una vez he visto en la tele un reportaje del casoplón de un famoso. Una casa modernísima, chulísima, decoradísima y sí, de esos famosos que son guapísimos, riquísimos, con un tipazo espectacular y que encima tienen un novio o novia estupendísimos. Sí, los que dan hasta un poquito de rabia mirar. O he leído en una revista el último reportaje de una actriz de éxito, también guapísima, estupendísima, monísima, simpatiquísima. Muy moni todo. Y pienso: ¿esta gente tendrá algo de lo que quejarse al final del día? Llegarán a casa y dirán: vaya mierda de día! Y la respuesta por supuesto es que sí. O clamo al cielo: "yo si llevase esa vida y fuese tan guapa no me quejaría por nada". Claro que lo haría. No sé a quién pretendo engañar. Por muy "ísimo" que seas siempre encontrarás a alguien que será más guapísimo, riquísimo, simpatiquísimo. Al final radica en cada uno la capacidad de valorar a qué es importante añadirle los "ísimos" de nuestras vidas y de ser capaz de aceptar que cada uno tiene los suyos. En mi caso no hay nada más superlativo que decir un "te quiero". Porque el hecho de decirlo para mí, ya conlleva que es muchísimo. Ese es el "ísimo" de mi vida.'

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